Según el diccionario de la Real Academia Española, explicar es “exponer cualquier materia, doctrina o texto difícil con palabras muy claras para hacerlos más perceptibles” y “dar a conocer la causa o motivo de algo”. Existe una amplia gama de explicaciones. Algunas son de carácter individual y personal, en ellas se suele recurrir a los sentimientos y a las experiencias personales para dar explicaciones; por ejemplo, un chico explica a otro por qué no quiere jugar al fútbol. Otras explicaciones son de carácter social e institucional; se proponen explicar fenómenos sociales, culturales o naturales, y en estos casos, se recurre a conocimientos de tipo científico.
Los textos explicativos dan información precisa acerca de un tema que puede sintetizarse, generalmente, en una pregunta: “¿qué es?”,”¿cómo es?” o “¿por qué se produce?”. El texto en su conjunto es una respuesta a dicho interrogante.
Esta pregunta puede estar formulada en forma explícita (aparece escrita en el texto) o implícita (no está, pero puede deducirse). También, a lo largo de un texto explicativo, se pueden reconocer otras preguntas dependientes de la primera, a las que corresponde cada párrafo. Por ejemplo, un texto que responde la pregunta “¿Qué es una planta?” puede estar formado por un párrafo que responde a “¿Qué clases de plantas existen?”, otro que contesta a “¿cuáles son las partes de una planta?”, otro más para “¿cómo se alimentan las plantas?”, etc.
Esto se debe a que los textos explicativos, tanto escritos como orales, se producen en situaciones comunicativas en las que existe una diferencia de competencias entre los interlocutores: el receptor desconoce o no comprende algo y el emisor, que sí lo sabe, se lo explica. Si la explicación es eficaz, el receptor quedará en una situación de igualdad con el emisor.
En los textos explicativos predomina la función referencial del lenguaje, o sea que el discurso se centra en el referente. Están escritos en tercera persona gramatical y en presente del indicativo, aunque cuando se trata de hechos históricos suele emplearse también el pretérito. En ellos es muy limitada la presencia del emisor y del receptor, no hay opinión ni valoración explícita de ningún tipo, por eso son textos objetivos.
Suelen presentar la siguiente estructura:
Marco o presentación del tema o problema
Desarrollo
Conclusión
Pertenecen a este tipo textual los artículos de los manuales y las enciclopedias, las notas de divulgación científica, los informes científicos y algunos otros géneros, pero además, pueden aparecer segmentos explicativos en narraciones, en descripciones o en diálogos.
El paratexto
Los textos explicativos suelen ir acompañados de ilustraciones o gráficos que los complementan. Llamamos texto base al texto formado por los párrafos expositivos, y paratexto a los diferentes elementos, verbales o gráficos, que se presentan visualmente al lector, y que a partir de una relación específica entre sí o con el texto base, ayudan a la comprensión global del tema. Pueden complementar o expandir la información, es el caso de los epígrafes, gráficos e ilustraciones, o bien sintetizarla, como por ejemplo los copetes, índices, títulos. Permiten al lector realizar una pre lectura rápida para entrar en tema. Está constituido por todos los elementos que rodean al texto propiamente dicho y pueden ser elementos verbales o imágenes.
INFOGRAFÍAS: combinan palabras con imágenes que pueden ser fotos, dibujos o mapas; pueden aparecer los tres elementos siempre acompañados por el texto.
FOTOGRAFÍAS: muestran algún aspecto del tema tratado y contribuyen a dar objetividad al texto.
Bibliografía:
PRÁCTICAS DEL LENGUAJE – El lenguaje en el ámbito social – Longseller/educación
María Virginia de Haro / Graciana Centrón
Página 54 hasta la página 76


Excelente