Con un poder de procesamiento equivalente a 1672 PlayStation 5 o a 2903 MacBook Pro, sirve para realizar tareas que demandan una enorme cantidad de cálculos, como investigaciones de genómica, biomedicina, estudios de inteligencia artificial y ciencia de datos.
Clementina XXI es una supercomputadora argentina tan potente que se encuentra entre las 100 más poderosas del mundo. De uso compartido con fines de investigación entre todo el sistema nacional de ciencia y tecnología, funciona en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para tareas que demandan una enorme cantidad de poder de procesamiento de cálculo, costó 5 millones de dólares (con fondos proporcionados por el Development Bank of Latín América and the Caribbean).
Clementina XXI es un monstruo de la tecnología. Con un tamaño que ocupa 7 metros cuadrados y un consumo energético equivalente al de 300 hogares, alberga múltiples procesadores que trabajan en conjunto para realizar cálculos complejos a velocidades inimaginables.
Clementina XXI tiene un rendimiento máximo de 15,7 petaFLOPS, 5120 núcleos de la serie Intel Xeon CPU Max y 37,888 núcleos Intel Data Center GPU Max Series. Eso la convierte en la segunda supercomputadora más poderosa de América Latina. A diferencia de las PC comerciales hogareñas, esta computadora tiene múltiples procesadores, necesarios para realizar las tareas de alta complejidad. Por esa razón, y debido a su tamaño y capacidad de cómputo, no puede ser refrigerado con el método tradicional de circulación de aire. Clementina XXI utiliza el método de enfriamiento con agua.
Clementina, la primera computadora científica de Argentina.
Clementina, la primera computadora científica, funcionó entre 1961 y 1971 en el Instituto del Cálculo de la Universidad de Buenos Aires. Manuel Sadosky lideró las gestiones para adquirirla. Su primera programadora fue Cecilia Berdichevsky, la mujer que aparece en la mayoría de las fotos de la supercomputadora.
Funcionaba a válvulas electrónicas y diodos de cristal de germanio y tenía 5000 componentes activos y memoria de núcleos magnéticos de 4 KWords (de 10 bits). Para tener una dimensión, era más de50.000 veces más grande que una PC actual: ocupada una habitación entera, más otro cuarto donde se ubicaban los racks de alimentación y fuentes de poder. Estaba constituida por 14 gabinetes de 60 centímetros que tenían las funciones de procesador y memoria de trabajo y de 4 gabinetes de cilindros magnéticos con una capacidad total de 64 KWords (de 10 bits).
Esta verdadera supercomputadora abrió el camino para la computación científica en Argentina, inspiró la creación de centros de investigación y desarrollo tecnológico y demostró el potencial del país para la innovación.
Fuente: https://tn.com.ar/tecno/novedades/2024/02/20/asi-es-clementina-xxi-la-computadora-argentina-que-esta-entre-las-100-mas-poderosas-del-mundo/


Vamos Clementina!!